Inspírame noche.

Soy de escribir más por las noches, cuando la ciudad duerme y cesa el ruido de los coches,

esa hora en que la mente hacé reproches del pasado, donde sangran esas heridas que no.

No han sanado y la soledad pasa a ser más que solo un estado.

Y aunque no soy escritor de oficio hacer esto se ha convertido en mi vicio, escribo lo que vivo y lo que pienso;

no miento cuando digo que siempre escribo lo que siento.

Escribo de mis amores, desamores y placeres; pero sobre todo le escribo a las mujeres.

A esos seres que en su moménto me hicieron sentir amado, el ser más afortunado, un loco

enamorado, aunque también algunas me han traicionado.

Pero qué sería del mundo sin las mujeres, qué sería de la vida sin el amor y qué sería de un escritor que nunca ha sufrido un desamor.

Empecé a escribir a los doce porque una mujer me traicionó, esa mujer me hizo

perder la razón, pero ahora ya casi con dieciocho ha sanado mi corazón, aunque ya no confió

ciegamente en nadie y a veces me traiciona la mente al pensar que alguien pueda romperme el corazón nuevamente.

Como todos tengo traumas y miedos, hay sentimientos que entierro y no los dejó salir

jamás, tengo el alma con cicatrices, un pasado lleno de matices, tengo días que son grises y otros, que directamente han perdido el color.

Sin embargo lucho cada día, por una vida mejor, por encontrar siempre una salida.

Por eso cuando escribo lo hago con el alma, por qué en la poesía puedo encontrar la calma.

Por qué mi pasado fue duro, no sé qué me depare el futuro y sé que en la vida nada es

seguro, pero aún así estoy dispuesto a seguir cada día, escribiendo poesía.

Mi nombre es Alexis y no sé mucho del amor ni de poesía, pero he aprendido muchas cosas de la vida, he aprendido a amar como se debe, a decir lo que se siente y que nada dura para siempre.

Si me preguntas quien soy, te diré que soy solo un hombre que sí sabe amar, un amante de la vida.

Difícil de olvidar, pero sobre todo un amigo que si necesitas, ahí va a estar.

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La distintiva flor

La flor ya brotó,
pero no sabe cómo crecer,
como florecer.

El asfalto impide sus raíces,
impide sus matices;
pero resalta su color.

¿Se puede destacar cuando nadie te puede opacar?


La luz
con todo su poder,
resalta su color, y yo;
no sé como saber.


Puedo hacer metáforas
de mi vida en una flor.
Pero aun creando cuentos,
no evado mi dolor.


No lo puedo aguantar, no, ya no puedo aguantar.


¿Donde estaba…?

Cierto
La flor se aferraba,
a su naturalidad.

Al lado de la avenida
mantenía su guarida.
Hasta que un día alguien llegó
y la puso en su hogar.
Pero el cielo era distinto
no sabe cómo reaccionar.


¿Si el cielo es tan distinto como puede reaccionar?

La luz
con todo su poder,
resalta su color
y yo…
no sé como saber.


Puedo hacer metáforas
de mi vida en una flor.
Pero aun creando cuentos
me consume este dolor.


Se abrió la herida
y no paro de sangrar.
Mirando mi pasado
no sé cómo reaccionar.


Estaba feliz en el asfalto sin nadie más,
de pronto ella llegó y me devolvió a ese lugar.
Si la luz es tan brillante ¿me puede quemar?

Al invierno

Busqué calidez en tu blanca piel, en un frío mes de diciembre.
Tus labios me supieron a miel, y tus caricias a “para siempre”.

Tus frías manos, las arrope en las mías y tus inseguridades, las guarde en mi pecho.
Yo te deseaba tiernamente, los buenos días y las maravillosas noches sobre mí lecho.

Pero tu viento blanco de reproches borró nuestras caminatas de primavera;
dejando mi cama con aburridas noches y a mis tristes ojos con terribles ojeras.

Encontré en tí, un copo efímero,
y te abracé, en mi cálido abrigo.
Sin entender que mis “te quiero” se irían en el mes de marzo contigo.

Convertiste la brisa en ventisca, y nuestro romance en fantasía.
Te volviste distante y arisca y solo nos quedó la cortesía.

Otra estación de la que me enamoré.
Pero el tren de la vida siguió su camino.
Solo espero que esto no demore la cita que tengo contigo, destino.

Te amo

Te amo. Te amo como el agua que fluye por el río de venas que llevan a mi corazón palpitante por tu presencia.

Te amo como la fuerza que me levanta cada mañana tras suspirar tu nombre en un sueño.

Te amo con locura y equilibrio. Te amo como la vida que me espera a tu lado, y te deseo como deseo que esto suceda.

Te amo con el poder del tiempo y el descontrol de este mar de sentimientos salidos de la locura del escritor; quien desconoce lo que impulsa su desequilibrio.

Te amo como el dulce sabor a miel que tienen tus labios, y el olor a ternura que tiene tu piel.

Eres la fuerza que emite mi pecho, eres el impulso que golpea mis pensamientos. El cañon que expulsa suspiros, y una explosión que emite caricias.

Eres el cúmulo de emociones materializadas en el centro del mundo, donde reside aquel huracán que nadie más puede controlar, más que tú.

Es por esto que te amo. Te amo y amare tu existencia, así como me amo a mi mismo por amarte tanto, por que si de algo estoy seguro, es que seguido al choque de sentimientos que provocas en mi, mujer, tu presencia en mi vida despierta mi razón de ser en este mundo.

El amor y el deseo que tengo por ti, no va de tenerte solamente. Mis sentimientos van de cuidarte, van de quererte, pensar en ti, entregarte mi amor y esforzarme por hacerte notar el desborde de cariño que emite mi incomprensible mente.

Va de despertarte cada mañana con la sonrisa en el rostro, las caricias en tus mejillas, un beso y el suspiro seguido de tu nombre pronunciado por mis temblorosos labios quienes disfrutan del roce con los tuyos.

Tras la tempestad llega la calma, y este escritor idiota de espinas en el cuerpo, pide que le permitas amarte con la fuerza con la cual tu lo amas.

En un mundo donde ambos existimos, es un mundo donde vale la pena vivir

Te amo y siempre te amare.

Te amo, te adoro, me encantas y me fascina tu forma de ser. Las palabras honestas y el sentimiento infinito hacia una tímida pero seductora mujer como tú.

Eres la diosa que forma mi mente para crear universos.

Es imposible que resuma mi enorme sentimiento por ti, cariño. Son tantas las cosas que podría escribir acerca de ti, que las letras se me acaban, por lo que las guardaré para futuros escritos hacia la princesa que tanto amo.

Pero hay una frase que define todo esto, por su puesto.

Te amo.

La guerra de los espejos.

Puedo ver más allá;

del trance que supone lo real.

Darle forma a las palabras;
de lo que no se puede nombrar.

Abstracto y transparente.
Soy fuego incandescente,
y al mismo tiempo el mar.
Soy tornado, soy glaciar.

No necesito que me entiendas,
que me odies o me ames.
Porque escapó a la conciencia.
Vibro en otras realidades.

Puede ser que me recuerdes.
Aunque no me vieras nunca.

Tal vez no en esta vida.
Tal vez en todas si las juntas.

Pero eso no es lo importante,
busca al vagabundo errante y júrale fidelidad…

Antes que sea demasiado tarde.

No necesito que me entiendas,
que me odies o me ames.
Porque escapó a la conciencia.
Vibro en otras realidades.

Me manifiesto de muy lejos.
Para darte un buen consejo;
¿De qué lado vas a estar en la guerra de los espejos?

Mostrar tu luz

Permíteme escribirte una canción,
pero una bonita.

Que sea como tú.

Permíteme componerte en acordes,
ilustrarte en refinadas notas,
como solo tú podrías ser.

Quiero describirte con argumentos,
para crear la mejor letra del mundo.
Una que hable sobre ti.

Que tus cabellos sean delicadas tonalidades,
que seas la protagonista de mi poema,
permíteme que la letra sea una oda a ti.

Que la portada del single sea tu foto,
que injustamente me premien por ella.
Pues la inspiración serás tú.

Permítame inspirarme en sus ojos,
quisiera dedicar su sonrisa al mundo.
Que sientan lo que hoy siento yo.
Si el mundo siente igual que lo hago yo.
Estoy seguro que será mejor.

Deje que la dibuje;
que mi guitarra pueda plasmarla;
que mi piano pueda cantarle;

que el bello llanto de un violín se escuche en la noche, haciendo honor a su ser.

Sé que tomará tiempo,
también se que será la canción perfecta,
que será mi mayor aporte al mundo,

Que puedan conocer de ti.

Deja que mi piano te describa,
que mis instrumentos sean pinceles,
que mi voz sea la tuya,
para deleitar al mundo con su ser.

Acuérdate de mí

Cuando la luna roce el ocaso,
y el viento meza las hojas;
niña, acuérdate de mí.

Cuando tu lumbre esté apagada,
y tu hogar esté en silencio;
niña, acuérdate de mí.

Cuando estés sola,
y nadie te sostenga;
niña, acuérdate de mí.

Acuérdate de mí,
porque yo te quise
en todo momento.

Jamás tuve el valor,
de cambiar la camaradería
que nos unía,
por un amor joven.

Y ahora que estamos lejos,
solo tú, nos podrías volver a unir,
Por eso pequeña niña,
Acuérdate de mí.

Despertar

Y no sé, me perdí en mis sueños,
Intentando cada día despertar,
Pero había un problema,
Y era que tú estabas ahí,

Alejándome de la realidad,
Llenándome de ilusiones,
Dejándome en un gran letargo,
Haciendo mi vida girar,

Dándole vueltas a mi mundo,
Y me engañe a mí mismo,
Porque me lo creí,
Pensando que todo era real,

Imaginando que tú me amabas,
Pero un día desperté,
Y todo se derrumbó a pedazos.